Cada tipo de fibra alimenta bacterias diferentes: la soluble hace crecer Bifidobacterias, la insoluble apoya a los Firmicutes, y el almidón resistente cultiva productores de butirato.
Las bacterias de tu intestino fabrican el 90% de la serotonina de tu cuerpo, y cambios específicos en tu dieta pueden optimizar esta comunicación intestino-cerebro para mejorar tu ánimo.
Los prebióticos alimentan a tus bacterias intestinales mientras que los probióticos añaden nuevas—combinar ambos (simbióticos) ofrece hasta un 40% mejores resultados que usar solo uno.
Cada cepa de probiótico hace cosas completamente diferentes—aquí tienes la evidencia clínica que conecta bacterias específicas con condiciones de salud concretas.